8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
POR EDUCACIÓN Y SALUD CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultu
ral en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la Comunidad internacional
POR EDUCACIÓN Y SALUD CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultu
ral en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la Comunidad internacional Declaración y Programa de Acción de Viena, parte I, párrafo 18
La Subdirectiva de Asinort de Chinácota, rindió homenaje a la Mujer Educadora con un almuerzo campestre realizado en el restaurante El Carmelo, en la vía a Iscalá.
La asistencia fue masiva y el evento estuvo muy animado, musicalmente por Zoraida y Yadira y por la realización de concursos donde se entregaron premios donados por Andrés Delgado Gil, Alcalde Municipal.
Hay una mujer
Que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer, que si es ignorante, descubre con más acierto los secretos de la vida que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer, que siendo pobre se satisface con los que ama, y siendo rica daría con gusto sus tesoros por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño, y siendo débil se reviste a veces
Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta daríamos todo lo que poseemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.
De esa mujer no me pidas el nombre, si no quieres que empape en lágrimas el pañuelo... esa mujer yo la vi por el camino. Es mi madre
Felicidades!!!
Por SER MUJER. MUJER Y MADRE.
Madre biológica y MADRE ESPIRITUAL...