
José Acosta T.
Secretario de Educación y Organización Sindical
------------------------------------------------
Preparar al sector educativo para asumir e impulsar respuestas oportunas, en atención al diagnostico hecho de las políticas antisindicales provenientes del gobierno del “Estado comunitario” cuyas consecuencias se traducen en: pauperización, salarios indignos, desconocimiento de derechos adquiridos, mezquina normativa laboral expresada en recorte de libertades sindicales, cierre de espacios al derecho de asociación, negativa a reglamentar el derecho a la negociación colectiva para servidores públicos y, por tanto, negación del derecho de huelga, desmejoramiento salarial y de derechos prestacionales para nuevos docentes, empobrecimiento de condiciones para la carrera docente, la cual esta prácticamente acabada, ante la ausencia de verdaderos estímulos, garantías laborales –como ya se dijo- y ausencia de políticas sociales para la docencia, amen de la actualización y capacitación, lo cual a pesar de ser un deber constitucional, ha sido soslayado por el actual gobierno.
Dotar al magisterio de elementos históricos, actualizar su aproximación a los fenómenos políticos y sociales, a fin de enriquecer su capacidad de análisis, con mayor rigurosidad y objetividad en el manejo de su problemática, hacia asumir una interpretación acertada del momento político, que le permita convertirlo en coyuntura histórica, impulsando planes y tareas en una agenda nacional de prioridades educativas y gremiales. FECODE cuenta con importantes espacios y recursos, como la Escuela de Formación, el Ceid, Secretaría de Mujer, Derechos Humanos, Prensa y comunicaciones, los cuales con un trabajo articulado y de cobertura nacional, contando con la voluntad política de la dirigencia, deben constituirse en mecanismos para elevar el nivel de conciencia de los agremiados y su sentido de pertenencia.
Todo ello, en un escenario de cambios organizativos y estructurales, pasando por el impulso a un sindicato sectorial fuerte, permitiría mejorar la capacidad de respuesta e involucrar a bastos sectores sociales en la lucha por: una Ley del derecho a la educación, un Estatuto Único Docente, convirtiendo la defensa de la educación publica en un objetivo de lucha de toda la sociedad y de organizaciones políticas democráticas. Estado Comunitario: globalización neoliberal, competitividad, privatización, o el no futuro de la educación pública
Ser alternativo en educación significa dirigir nuestros esfuerzos a la transformación en positivo de las actuales condiciones adversas en que se debate el sector educativo, asfixiado por políticas cuyas características, someten al sector a una permanente actitud de resistencia, y nos conmina impulsar luchas transformadoras, que trasciendan el ámbito de lo gremial.
De otro lado, la educación, es un bien tan preciado para la sociedad, que no podemos abandonarla al vaivén de los intereses del mercado - y de los mercaderes- ni permitir que la escuela se siga convirtiendo como hasta ahora, en banquete de ganancias, blanco de apetitos empresariales, en detrimento de la calidad y gratuidad del servicio o la negación de un derecho constitucional. Los gremios económicos, asumen cada vez con más fuerza su estructuración y articulación, vertiendo en pocas organizaciones su potencial de interlocución y acción.
Los trabajadores aun tenemos el reto de lograr los niveles de unidad orgánica, que nos permita adelantar con posibilidades de éxito, la lucha por reivindicar los derechos sociales, - incluido el derecho al trabajo digno- seriamente amenazados en el actual entorno laboral, desprotegidos y vulnerados por el actual gobierno.
La vía: unidad de los trabajadores de la educación
Por todo ello, conscientes de estos desafíos y necesidades apremiantes, a través de la Escuela Nacional de Formación, se adelantan planes y tareas, dirigidos a mejorar también las condiciones organizativas, asumiendo compromisos como: ningún maestro por fuera de los sindicatos departamentales o distritales y, ningún sindicato por fuera de FECODE.
Tareas necesarias en la lucha por la dignificación de la profesión docente; por condiciones de vida digna también para todos los trabajadores de la educación; lograr posicionamiento y respeto a nuestra organización por parte del gobierno y empleadores; reconocimiento y representatividad, cobertura sectorial y liderazgo social, condiciones que estamos llamados a asumir como parte de nuestro compromiso histórico también con nuestra sociedad.
Está en nuestras manos contribuir con la voluntad de todo este cuerpo social, al reverdecer de nuestras luchas.
Tareas y Compromiso:
El propender por transformar el actual sistema educativo; cambiar su actual esquema de prioridades pasa por que el sindicalismo de la educación encuentre también su “momentum” lo cual traduce en altos niveles de unidad, organización, capacidad de convocatoria, liderazgo social, elevar su dimensión de movilización y disposición a la negociación, asumiendo transformaciones que le permitan su reposicionamiento social y contribuir a fortalecer un liderazgo político alternativo que alumbre estos aciagos días y permita el advenimiento de la primavera, con el florecimiento de nuestra democracia.